DESPIDEN al SEXTO policía de CULIACÁN ultimado por la mira del NARCO

Familiares y amigos despiden entre llantos a José Ontiveros, el agente resguardado en una residencia asegurada por la PGR en la colonia Miguel Hidalgo.

Culiacán, Sinaloa.- Entre llantos, el día de ayer familiares y amigos del policía municipal José Ontiveros le dieron el último adiós en un panteón ubicado a la salida sur de la ciudad.

El cortejo fúnebre estuvo fuertemente resguardado por elementos municipales, quienes acompañaron a José Ontiveros a su última morada.

DESPEDIDA
Al llegar el cuerpo al camposanto, en la entrada ya se encontraba esperándolo una banda de música de viento.

El ataúd donde se encontraban los restos del policía caído fue bajado de la carroza y colocado a un lado de ella para que los músicos le tocaran las canciones que a él más le gustaban.

Tras una hora de música, el cuerpo fue llevado hacia la tumba donde ya lo estaban esperando sus familiares y amigos. Previo al entierro se le realizó una misa de cuerpo presente en la iglesia del Carmen.

RECUERDOS
Compañeros de trabajo de José Ontiveros recordaron que él era una persona muy alegre y bromista, y siempre estaba disponible cuando lo necesitaban.

Uno de los policías al que le tocó trabajar con José mencionó que él no lo había tratado fuera de sus labores, pero que se imaginaba que así como con sus compañeros, era con su familia y con sus amigos.

El agente también mencionó que aunque coincidían muy poco, lo trató cuando estudiaron la preparatoria juntos.

“Él siempre estuvo orgulloso de ser policía, era muy correcto con su trabajo, no se metía en problemas”, destacó su compañero al momento en que familiares de José Ontiveros se disponían a darle la santa sepultura.

MIEDO
Ante la inseguridad que han vivido varios de los agentes, estos piden que se les presten las armas. “Siento que nos faltan más normas jurídicas a nosotros, pero por ejemplo, la ley de arma de fuego nos prohíbe a toda costa llevarnos el arma a la casa, y pues lo único que podemos hacer en servicio es estar atentos, porque es cuando nos podemos defender”, mencionó el compañero de José Ontiveros.

Al ser cuestionado sobre si les gustaría, tanto al policía como a sus compañeros, llevarse el arma de cargo a su casa para su protección, esto ante los últimos atentados que han sucedido contra varios de sus compañeros dijo que sí, pero que muchas veces los jefes se basaban en las equivocaciones de algunos de sus compañeros y que por uno la llevaban los demás.

“Como en todos lados, pero si ese la regla, a ese castíguenlo, no tenemos por qué nosotros pagar los platos rotos de los demás”, señaló el agente.

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